domingo, 19 de enero de 2020

¡Ah, mi patria herida!



¡Ah, mi patria herida!


Patria herida
es mi pobre país,
desangrado por la boca de la ambición ciega
que a los pobres justicia les niega.

Pocos disfrutando de la holgura
y muchos comiendo en la basura
¡Me duelen sus criaturas!

Un eslabón largo es la corrupción,
un dilema de nunca acabar la inseguridad ciudadana.

Gime el pueblo
por gobiernos
que no le dan su justo sustento.
En el banco de oro se han sentado aves de rapiña
y saquean todo su peculio.

Peces disfrutando en peceras de mil colores en paraísos de lujo
zapatos viejos gritando: igualdad y justicia por Dios.

La verdad es perseguida como reo prófugo,
la honestidad es farol que poco brilla,
los políticos son pinochos de gran cuento.

La salud pública es una tienda en desastre,
si no tienes plata te mueres en el instante;
hay largas colas para medicamentos de poco lastre.

La educación es de bajo nivel
porque a la gente le alcanza solo para alimentarse
¡Si es que algunos se alimentan bien!
¡Cómo se puede pedir rendimiento intelectual
si en la mesa falta el pan?

Mi país es amable, hermoso, divino,
quitándole los estercoleros de los corruptos.

A pesar de todo te quiero país mío, hermoso;
¡Tú no tienes la culpa de tanto daño silencioso!


Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos reservados (19-01-2020)


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